tenía el pulso regado y torcí el cerebro
pero los pensamientos también
parecían torcidos
estuve a punto de caer
solo hilvanaba mensajes incoherentes
quiero ir al psiquiátrico
cómo demonios regresaré a casa
pero me tumbé sobre el piso
la torcedura de poemas no puede
lograrse
si no tuerces tu vida
una puerta que se abre
y cierra.

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